ATOTONILCO EL ALTO, Jal. (apro).— La captura de Ramón Ángel «N», alias «R1», identificado por el gobierno federal como presunto líder de una célula vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), derivó este jueves en un enfrentamiento armado que paralizó durante casi cinco horas el centro de Atotonilco el Alto, dejó un escolta muerto, otro detenido y reavivó el temor de la población a nuevos episodios de violencia.
Horas después del operativo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la detención fue resultado de varios meses de trabajos de inteligencia desarrollados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el Ejército Mexicano y el Centro Nacional de Inteligencia.
El funcionario señaló que «R1» encabezaba «Los Rs», una célula criminal vinculada al CJNG con presencia en Michoacán y Jalisco, y lo identificó como presunto autor intelectual del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante la inauguración del Festival de las Velas por el Día de Muertos.
García Harfuch confirmó que durante el operativo murió uno de los escoltas del presunto líder criminal y otro fue detenido, con lo que suman 31 las personas capturadas por el homicidio del edil michoacano.
El operativo
Vecinos relataron que la movilización comenzó cuando un automóvil Volkswagen Jetta blanco circuló a gran velocidad y en sentido contrario por calles del centro del municipio, perseguido por al menos tres unidades del Ejército Mexicano.
El despliegue militar obligó a decenas de personas a resguardarse en sus viviendas y provocó el cierre preventivo de comercios. Una mujer relató que sufrió una crisis de ansiedad al presenciar la persecución.
Habitantes de la calle Cristóbal Colón también aseguraron que militares solicitaron una escalera para modificar temporalmente la orientación de cámaras de videovigilancia particulares que apuntaban hacia el lugar donde se desarrollaba el operativo.
Durante un recorrido por la zona, Proceso constató que el primer cuadro del municipio permaneció prácticamente desierto durante cerca de cinco horas. Varias calles fueron cerradas mientras peritos federales procesaban la escena.
En la calle Cristóbal Colón permanecía una mancha de sangre junto a una chamarra roja con la imagen de Mickey Mouse. A unos metros, las autoridades aseguraron un Volkswagen Jetta blanco con placas de Nayarit que presentaba múltiples impactos de bala. El vehículo fue retirado en grúa una vez concluidas las diligencias.
De acuerdo con vecinos, en ese automóvil viajaban el escolta que murió durante el enfrentamiento y otro hombre que fue detenido, versión que coincide parcialmente con la información difundida por el secretario de Seguridad, aunque éste no precisó el vehículo utilizado por los presuntos integrantes del grupo criminal.
La policía municipal quedó al margen
El comisario de Seguridad Pública de Atotonilco el Alto, Jorge Alberto Cárdenas Madrigal, explicó que la corporación municipal desconocía la realización del operativo porque se trató de una investigación federal.
«Nosotros desconocíamos del operativo que trae el Ejército Mexicano porque ellos son de otra área, son de área federal.»
Indicó que los policías municipales acudieron únicamente después de recibir reportes por detonaciones de arma de fuego y brindaron apoyo perimetral y control del tránsito.
También afirmó que las autoridades federales no compartieron información sobre el saldo del operativo con la corporación municipal y rechazó que hubiera existido un toque de queda, al atribuir el cierre de comercios al temor generado entre la población.
Persistió el miedo
Aunque las diligencias concluyeron por la tarde y la circulación comenzó a restablecerse, entre los habitantes continuó la preocupación. En chats vecinales intercambiaron información para mantenerse resguardados, coordinar el cuidado de menores y evitar desplazamientos innecesarios.
El operativo revivió el recuerdo de la jornada del 22 de febrero pasado, cuando una acción federal en la región derivó en bloqueos carreteros, vehículos incendiados, enfrentamientos armados y el cierre de comercios en Atotonilco el Alto y otros municipios de Los Altos de Jalisco, que permanecieron prácticamente aislados durante dos días.