CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En un intento por salvar su cargo y aspirar a la reelección, el presidente de la FIFA Gianni Infantino ha buscado el apoyo de la Casa Blanca para tejer alianzas que le permitan continuar al frente del organismo con miras a las elecciones programadas para marzo de 2027 y a las que se había adelantado que Infantino aspira a un nuevo periodo en la dirigencia.
Sin embargo, a pesar de haber sellado el evento deportivo comercialmente más exitoso en la historia, el mandamás de la FIFA parece haber sentenciado su destino para salir de la organización por la puerta de atrás, luego de que su inesperada propuesta para privatizar los activos comerciales del Mundial de futbol se viniera abajo a causa del descontento de al menos tres confederaciones afiliadas, entre ellas la UEFA, la de mayor poder.
El plan buscaba separar las operaciones comerciales de la FIFA, incluyendo derechos de transmisión, patrocinio, licencias y boletaje de los torneos como la Copa del Mundo, hacia una nueva filial llamada FIFA Forward Enterprise, en una trama que involucraba a la empresa Thrive Capital, propiedad de Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump.
Desde el fracaso de la propuesta y el consecuente desplome de su popularidad, Infantino ha buscado el apoyo del secretario de Estado en los Estados Unidos, Marco Rubio, así como del propio presidente Trump, no obstante, desde Washington se han negado a establecer comunicación con Infantino, según reporta el diario New York Post.
De acuerdo con una fuente citada por este medio de comunicación, el todavía dirigente de la FIFA intenta convencer a la cúpula del gobierno federal en los Estados Unidos, de que el futbol puede ejercer como una especie de poder blando en beneficio de Trump, sin embargo, no ha sido tomado en cuenta.
A raíz de FIFA Forward Enterprise, Infantino no sólo ha tenido que enfrentar el descontento público y frontal declarado por las Confederaciones como la UEFA, Concacaf y la AFC, también un movimiento interno que incluso ha sido denominado como “Matar al Monstruo”, cuyo objetivo es remover al dirigente suizo de la presidencia.